![]() | ![]() |
Como una trama oscura de viejos rencores y venganzas la sociedad argentina es audiencia nuevamente de un capítulo revisionista de una época donde la libertad era un bien escaso.
El último "Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia" la Escuela de Educación Técnica n°2, llamada Pedro E. Aramburu ha cambiado su nombre denominativo por el de Rodolfo Walsh. El acto fue presidido por el Sr. Mario Oporto, Director general de Cultura y Educación de la pcia. de Buenos Aires.
Bueno, los puntos de vistas son varios, justos, injustos, verdaderos y falaces, pero, en especial, me interesa hablar del ético, que a mi entender es el valedero. Que Aramburu fue un militar en un gobierno militar de facto, todos lo sabemos, que participó de una de las peores masacres de civiles en argentina también, que fue secuestrado y torturado por los enemigos de éste régimen, también. Que R. Walsh, fue un intelectual virtuoso, que representaba la otra cara de la moneda representando los intereses de los sublevados y activistas y que también fue asesinado por los ignorantes y represores del momento, también lo sabemos. Entonces tenemos dos asesinatos, uno por cada representante antagónico de la aberrante década de los setenta. Nunca ví mejor aplicación a la palabra "La historia la escriben los vencedores", aunque claro está es una historia cambiante, tanto como gobiernos nos gobiernan y nadie puede asegurar que al cabo de unos años se renombre esta misma escuela. El gobierno alude al cambio del nombre a una democrática elección por parte de la comunidad escolar, tan democrática como darle a elegir en votación a los militares (comunidad militar) entre Menem y San Martín. Hay que ser objetivos para decir y reconocer que ambos personajes, y ambas estructuras estaban erradas desde su origen, que era en ambos lados revolucionario y sangriento, una faceta nació para contraoponerse a la otra. ¿No hubiera sido mejor digo yo, elegir entre las decenas de ilustres ciudadanos que aportaron un bien innato a la sociedad, sin haber derramado una gota de sangre de ningún ciudadano?, de las cientos de personalidades ilustres ¿tenían que enfrentar como el mejor clásico futbolero a dos personajes con odios tan viscerales e ideas tan contrarias, provocando solamente sentimientos de regocijo y venganza en unos y rencores en otros después de que creíamos que habíamos superado esa maldita época?
Era necesaria esta bofetada a todo el pueblo demostrando los rencores mas viejos y dolorosos de una militancia política; ¿Es la venganza una forma de justicia?, sin duda para muchos sí.
Para los perdidos, admiro a Rodolfo Walsh, un intelectual con todas las letras, que con un valor ináudito en una época donde pocos protestaban, levantó su voz contra esa manga de represores totalitarios y altaneros, y claro que estoy de acuerdo en cambiar el nombre de esta escuela, pero como mencioné anteriormente en una breve pregunta: ¿Justo por el de un militante contrario a los militares?, ¿No podían dedicarle una nueva Escuela Pública en su honor, demostrando así un acto totalmente desinteresado?.
Gracias señores gobernantes por ofrecer un ejemplo tan digno de los déspotas emperadores romanos de antaño. Gracias por inculcar el odio y la venganza a nuestra sociedad.
Asistimos y festejamos nuevamente la muerte de la ética política argentina, verdadera víctima de esta tragedia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario